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Donar por primera vez

Para casi todo en la vida, la primera vez suele ser un poco más difícil.
Por eso queremos informarte, para que estés un poco más tranquilo y cuando termines comprobarás que de verdad era sencillo y que el pinchazo no era para tanto; la satisfacción, si.

LA LLEGADA

Ya estás aquí, a la puerta del lugar de donación de tu localidad, universidad, empresa o instituto. Quizás te has decidido tras escucharnos en una charla sobre la donación de sangre, bien has visto un reportaje, o quizás te ha animado algún amigo, un familiar o un compañero; puede que hiciese tiempo que lo venías pensando y hasta hoy no has dado el último paso.

UN POCO DE LECTURA

En la sala de espera encontrarás varias hojas informativas que debes leer atentamente, pues indica en qué circunstancias tu donación podría estar contraindicada. Además encontrarás otros folletos informativos para leer en ésta o en una próxima visita.

Ah! Decirte que NO se puede donar en ayunas y que después de una comida copiosa hay que dejar pasar, al menos, 2 horas.

Es necesario que tengas tu carné de identidad o cualquier documento que te acredite y donde podamos comprobar que eres mayor de edad.

LA ESPERA

Una vez leída la hoja informativa, si no estás afectado por ningún motivo de exclusión, indica tu intención de donar al personal del equipo de extracción.

¡A veces hay que esperar un rato! Sabemos que te gustaría acabar pronto y a nosotros también nos gustaría recibirte inmediatamente o que la espera fuera mínima, y esto es lo habitual. Pero a veces un pequeño retraso es inevitable, a pesar del esfuerzo de nuestro personal por agilizarlo al máximo.


EL CUESTIONARIO

Tienes que rellenar un cuestionario con preguntas referentes a tu estado de salud y firmarlo.

Cuando acabes pasarás con el médico, que te resolverá todas las dudas respecto al cuestionario y valorará tu estado de salud. Te tomará la tensión arterial y el pulso, te dará un pinchacito en un dedo para ver la hemoglobina (comprobar que no tienes anemia) y conocer tu grupo sanguíneo y Rh.

Si todo está correcto pasarás entonces a la sala de donación, con la hoja del cuestionario.

LA EXTRACCIÓN

Al entrar en la sala de donación, te acomodarán en un sillón o camilla y conocerás al personal de enfermería que te va a atender durante todo el proceso.

Llega ahora el momento del pinchazo. ¿Qué decir? Pues que es inevitable y que no es para tanto. Cuanto más tranquilo estés menos lo vas a notar y en unos segundos la pequeña molestia habrá pasado.

Ahora la sangre entrará en la bolsa de recogida, mientras se agita y mezcla con los líquidos de conservación. Y nada diferente va a pasar en los próximos 5-10 minutos, que es el tiempo que dura la extracción como media.


REPONER FUERZAS Y UN POCO DE COMPAÑÍA

Una vez concluida la donación, retirada la bolsa, y cuando la enfermera lo crea conveniente (te tendrá unos pocos minutos en el sillón o camilla), pasarás a tomar un refrigerio.

Allí puedes tomar un bocadillo o dulce si te apetece y, como mínimo, debes tomar algo de líquido (agua, refrescos, zumos) que nuestro personal te proporcionará.

En todo caso, debes acompañarnos 5 o 10 minutos, para comprobar que no aparece ninguna molestia tras la extracción.

 

¡¡¡HASTA LA PRÓXIMA!!!

Acabada la donación, puedes hacer vida normal, excepto fumar, beber alcohol inmediatamente después, hacer esfuerzos violentos o realizar actividades peligrosas.

Desde que llegaste a la sala de espera habrán pasado unos 25-30 minutos.

Unas semanas después recibirás un mensaje al móvil con el resultado de los análisis y posteriormente tu carné de donante (que debes traer en las siguientes donaciones).

Y si, como esperamos, la experiencia ha sido satisfactoria, podrás volver a donar en unos meses.

¡Entonces ya serás un veterano!!!

¡Gracias por hacerte donante!

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